Soy un cliente preferido

Posted on febrero 24, 2012

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Yo en uno de esos dias :|

     Hoy e decidido, después de un arduo día de trabajo, salir un rato a mirar por las tiendas. Llego a mi tienda favorita agarro un carrito de compras y aunque no traigo nada en mente para comprar, pasearé toda la tienda solo para liberar mi estrés.

     Y aunque los 2 empleados con los que me e tropezado han sido muy amables y me han sonreído y saludado, estoy tan agriado que ni me importa. Sigo paseando con mi carrito sin tan siquiera posar mi vista sobre algún producto en particular.

     A lo largo de un pasillo, diviso a un empleado que parece que esta recién poniendo algún super producto en venta por que tiene un reguero enorme en el área, muchas cajas vacías y casi no hay paso. A pesar de que prácticamente no hay paso, hay otro carrito de compras repleto de cajas y mercancía bloqueando mi paso, mi insistencia en tratar de pasar silenciosamente para NO desconcentrar al empleado en su labor es en vano. El empleado me a notado y aunque su cara dice “por que insistes en pasar por aquí”, su boca me pregunta ¿Puedo ayudarlo señor? Lo miro a los ojos, sonrío levemente y vuelvo a buscar entre todo lo que tiene tirado en el piso algo que indique que se trata de una MEGA-OFERTA que esta a punto de dar comienzo. Pero no es así. Es la misma mercancía de temporada que estaba ayer en este mismo pasillo.

     Logro cruzar el calvario del pasillo de un lado al otro. A mi paso, sin querer, derrumbe una pila de libros que el empleado parecía que tenia organizados por alguna razón. Pues lo siento, que lo vuelva a organizar, para eso le pagan.

     En una tablilla veo un articulo, que aun no se para que sirve pero NO le veo el precio en él ni en la tablilla. ¿Cuánto cuesta esto? le pregunto a un empleado que de casualidad pasaba por alli. “No me se el precio, pero vuelvo en un instante y le digo” toma el articulo de mi mano y en vez de esperar ahí mismo para que me encuentre, me voy a curiosear en el rincón mas remoto de la tienda. 20 minutos mas tarde el empleado me encuentra y con el articulo en mano me indica que “es $19.99″, ni loco voy a pagar tanto por algo que ni me interesaba comprar, solo quería saber el precio.

     Por fin ya liberado un tanto del estrés del día, ya me siento listo para irme a mi casa, allí por un pasillo les dejo mi carrito de compra con todo lo que fui echando en él. Adoro esta tienda, me encanta liberar mi estrés aquí.